Son un conjunto de técnicas dirigidas al/a la niño/a, teniendo al movimiento como factor decisivo en el desarrollo psíquico del niño, ya que al tomar como punto de referencia el propio cuerpo, podrá elaborar una serie de actividades y aptitudes que influirán en el aprendizaje y el comportamiento, así como en la relación consigo mismo, con los demás y con el mundo que le rodea, favoreciendo su integración social.
Por otra parte, es una respuesta educativa, reeducativa y terapéutica a través del juego.
La psicomotricidad favorece a una adecuada relación entre iguales, mejora la autoestima y autoconcepto, ayuda a expresar y reconocer las emociones, a aceptación y respeto de normas, a una mejor comunicación y a dar seguridad y relación de apego.
