Desde este área atendemos a un gran grupo de niños que acuden al servicio para hacer frente a problemas en su desarrollo, así como también a aquellos en busca de orientación ante otros problemas de la vida cotidiana (malestar emocional, reacciones de estrés, dificultades adaptativas…) que les producen malestar. De modo que ofrecemos orientación y apoyo a estas familias con el objetivo de que los menores adquieran nuevas estrategias de afrontamiento que les permitan superar sus dificultades.
Gran parte de la labor del psicólogo infantil es ayudar a que los niñ@s a que tengan buenas relaciones con el entorno familiar, así como también con sus iguales y consigo mismos. Por ello, ofrecemos un entrenamiento específico en habilidades sociales, así como también en la adquisición de habilidades como la empatía, la mejora de la inteligencia emocional o el fortalecimiento de la autoestima.
Además, en este ámbito el psicólogo puede prestar su ayuda a través de pautas de actuación en la crianza de niños temperamentales o con dificultades conductuales, así como también facilitando el aprendizaje de hábitos adaptativos en el ámbito del sueño, de la alimentación o del control de esfínteres o sugiriendo un manejo distinto para las rabietas, los miedos infantiles o las dificultades de adaptación y aprendizaje en la escuela.
